La movilidad de Catalina de Erauso: ¿una exploración o una manera de preservar identidad de género?

Leanna Navo

Catalina de Erauso vivió a principios del siglo XVII como una monja novicia hasta su famosa fuga a la edad de quince años. También conocida como La monja alférez, ella abandonó su vida como una mujer religiosa para vivir como un hombre. La Vida y sucesos de la Monja Alférez es una autobiografía en la que Erauso describe sus experiencias que son caracterizadas por la aventura y el caos. Este texto, escrito con las palabras de ella misma, crea la oportunidad de profundizar en el entendimiento de este individuo único. Voyant sirve como una herramienta digital para que en este ensayo pueda hacerse un análisis de los patrones lingüísticos en el texto. El estudio de las palabras escogidas revela detalles sobre la identidad de Erauso; específicamente, voy a usar la herramienta para descubrir qué indica el tema de la movilidad sobre su identidad. ¿Representa una voluntad de preservar su identidad masculina o meramente representa sus aspiraciones de viajar por el mundo?

figura1 Figura 1

Como se muestra en la Figura 1, la herramienta de ‘Cirrus’ en Voyant crea una visualización de la frecuencia de las palabras en el texto proporcional al tamaño. La nube de palabras generada se basa en el contenido del texto de Erauso y muestra múltiples términos relacionados con la movilidad entre las 25 palabras más utilizadas; algunos ejemplos incluyen: “partí”, “entré”, “llegué”, “camino” y “legua”. Así, se evidencia que el movimiento es un tema importante en la vida del autor.

Además, la herramienta ‘Tendencias’ muestra la distribución de una palabra determinada a lo largo del texto. Como se observa en las Figuras 2, 3 y 4, estas palabras están bien distribuidas a lo largo del texto, y por lo tanto, la movilidad es un tema constante en todas sus experiencias narradas. La herramienta ‘Contextos’ nos permite investigar el contexto de estas palabras y, de este modo, crear un significado adicional en torno a su uso. Muchas de ellas aparecen en contextos de partida o llegada, en los que Erauso abandona físicamente uno de sus destinos temporales o llega a otro. Por ejemplo, dos de las palabras de la nube aparecen en la siguiente cita contextual: “Allí me estuve unos días, advertido de mi amo que me guardase, hasta que una noche, bien reconocida la sazón y el camino, me partí a Piscobamba”. En esta parte de la historia, ella deja su vida en Misquel como gerente de comercio y va a Piscobamba, donde creará una nueva identidad y olvidará toda su vida anterior. Así, estos cambios, marcados por verbos de movimiento, estructuran la autobiografía y señalan puntos de transformación.

figura2 Figura 2

figura3 Figura 3

figura4 Figura 4

Una lectura atenta revela que el movimiento constante de Erauso sirve predominantemente como una estrategia de preservar su identidad de género. Su movilidad es lo que le permite proteger la identidad masculina que ha construido para sí misma. Para demostrar esto, se puede referir a la primera muestra de movilidad en la historia: cuando escapa del convento. Habiendo crecido en un convento y destinada a la vida religiosa, huye e inmediatamente se corta el cabello y cambia de ropa para presentarse como hombre. Este momento no es meramente el inicio de un nuevo viaje, sino un renacimiento: su nueva y preferida identidad nace, y su fuga es la única forma posible de asumirla. Además, al final de la historia, el verdadero género de Erauso se revela. No es castigada y, de hecho, recibe la autorización de la Iglesia y del Estado para mantener su aspecto masculino. El hecho de que ella elija continuar presentándose como hombre después de ser descubierta muestra que la hombría era su deseo intrínseco, y no meramente una estrategia para poder viajar por el mundo. Si la base de todas sus acciones fuera un simple apetito de exploración, la necesidad de presentarse como hombre cesaría en el momento de la exposición. Por consiguiente, el motivo detrás de todo, especialmente su movimiento incesante, es mantener su identidad masculina.

La aceptación de Erauso por las autoridades eclestiásticas y civiles al final era increíblemente progresiva y rara en el siglo XVII. Eran sus aventuras milagrosas que le hicieron ganar el respeto que le permitió continuar viviendo como un hombre. Así, la misma movilidad que había ocultado la verdad a lo largo de la historia, al final funcionó como una manera de validar y autorizar su identidad.