El desarraigo de Erauso visto a través del análisis de los números

Skye Mata

Frecuencia números

Durante el siglo XVI, época caracterizada por la exploración y conquista del Nuevo Mundo, era común que conquistadores como Cristóbal Colón o Hernán Cortés dirigieran varias expediciones para descubrir nuevos territorios. Sin embargo, a pesar de sus viajes por las Américas, la mayoría de los conquistadores todavía sentían una profunda conexión emocional con su hogar –ya fuera España o un asentamiento dentro del Nuevo Mundo– donde rehicieron sus vidas y tuvieron sus propias familias. Este no es el caso de Catalina de Erauso, quien detalla su historia de su salida de España y acceso al poder en América del sur en una autobiografía. A lo largo del texto, es evidente que Erauso es un personaje atípico en muchos aspectos: como una conquistadora nacida mujer, como individuo que explora su identidad de género, y como una persona que no tiene un fuerte sentido de pertenencia, tanto física como emocionalmente. En esta entrada, discuto el desarraigo en la vida de Catalina de Erauso, visto a través del patrón léxico de los números a lo largo de su autobiografía. Además, ilustro las posibilidades de por qué alguien como Erauso sentiría una falta de conexión a un lugar específico.

Al comienzo de su historia, Erauso detalla los dramáticos acontecimientos al dejar el convento donde creció en San Sebastián cuando tenía 15 años. Explica que “salí fuera, dejando abiertas y solo juntas todas las puertas y en la última mi escapulario” (Erauso 126). El acto de arrancarse el escapulario del cuello simboliza su falta de remordimiento por dejar a su familia y el convento donde pasó su infancia. Durante el resto de su viaje, Erauso no establece un hogar. En cambio, se mueve de un lugar a otro, a menudo posadas o casas de conocidos, y nunca permaneciendo en un mismo lugar por mucho tiempo. Cada capítulo de la autobiografía aparentemente contiene al menos un lugar nuevo, y Erauso parece vivir una vida completamente diferente cada pocas páginas, con una nueva ubicación, nuevo trabajo y nuevos compañeros o enemigos.

Igualmente, cuando el texto se analiza a mayor escala, utilizando plataformas como Voyant Tools, el concepto de movilidad geográfica es aún más claro. Después de construir mi nube de palabras y experimentar con la función “Términos” en Voyant, se hizo evidente que hay varios números que aparecen en las 100 palabras más utilizadas del corpus. Usando la función de “Tendencias”, puedo ver las secciones del texto en las que aparecen los números con más frecuencia. Aparecen en el gráfico los números “seis”, “ocho”, “mil”, “doce”, “diez” y “cinco”, lo que denota que los números son significativos para toda la autobiografía y no se limitan a una sección específica. Por ejemplo, “seis” aparece con mayor frecuencia en el segmento 3, mientras que “diez” y “mil” aparecen en gran medida en el segmento 5. Hacia el final del texto, el número “cinco” aparece con mayor frecuencia en el segmento 7, y podemos ver el “ocho” en ondas, en las secciones 1, 4 y 7. Sin embargo, podría decirse que la característica más relevante de Voyant permite buscar fácilmente el contexto en el que se escriben estas palabras. La gran mayoría de los números mencionados son utilizados por Erauso para describir que “estuve retraído cinco meses” o que “estuvimos allí ocho días” o que “quedé yo con la compañía cosa de seis meses”.

Por muy claro que sea el concepto de desarraigo, existe una ironía en el hecho de que la palabra que aparece con más frecuencia en la autobiografía es “casa”. Explorando el contexto de los 44 casos de “casa”, la palabra casi siempre está precedida por “la” o “su”, y nunca está precedida por “mi”. Esto demuestra que, en su escritura, Erauso reconoce que no tiene un hogar propio. Esto es extraño, ya que las civilizaciones humanas han sido en gran medida sedentarias desde su transición de los estilos de vida nómadas alrededor del año 10.000 a.c. Aunque algunos pueden caracterizar a Erauso como una sociópata debido a su falta de empatía, en mi opinión, la teoría más probable de su desarraigo proviene de su lucha por su género y su sexualidad desde una edad temprana. Su estilo de vida manifiesta una falta de lugar físico en el mundo como resultado de sentir una falta de lugar en la sociedad, ya que ser homosexual o transgénero era tabú y sin precedentes. Además, en la sociedad del siglo XVI, construir un hogar implicaba matrimonio e hijos para una mujer, lo que podría explicar por qué Erauso se niega a contar a nadie su secreto: obtener oportunidades de conquista y poder estaban reservadas solo a los hombres. Para mantener un secreto de esa magnitud, una vida de soledad y desarraigo fue, tal vez, necesaria.